Pintura Electrostática
La pintura electrostática es un proceso de recubrimiento que utiliza pintura líquida cargada eléctricamente. Las partículas de pintura, con carga positiva, son atraídas hacia la superficie metálica de la pieza, que posee carga negativa, garantizando una aplicación uniforme y controlada. Tras la aplicación, la pieza se somete a un curado térmico en horno, donde la pintura polimeriza y forma una película continua, resistente y duradera.
¿Cómo funciona el proceso y dónde se aplica?
La pintura electrostática comienza con la preparación de la superficie, que incluye desengrasado, granallado abrasivo (cuando es necesario) y tratamiento químico de adherencia. Después:
- La pintura se aplica con una pistola electrostática.
- Las partículas se adhieren a la pieza por atracción electromagnética.
- La pieza entra en un horno de curado donde, a temperaturas entre 140 y 160 °C, el polvo se funde y cura.
El acabado es uniforme, sin goteos, y con excelente resistencia mecánica y química. El espesor del recubrimiento varía entre 40 y 80 micras, según la función de la pieza y la pintura elegida.
En Quimarte, este proceso puede complementarse con la aplicación de un barniz protector, para acabados brillantes, satinados o mates, garantizando mayor resistencia química, estabilidad de color y protección UV. Nuestro barnizado es ideal para piezas metálicas que requieren protección mecánica, apariencia uniforme y durabilidad en ambientes interiores o exteriores.




Barnizado
El barnizado electrostático es un proceso técnico de aplicación de barniz líquido sobre superficies metálicas, utilizando el mismo principio que la pintura electrostática: el barniz se carga eléctricamente y se adhiere de manera uniforme a la pieza. A continuación, la pieza se cura en un horno a alta temperatura, donde el barniz se funde y forma una película protectora transparente.
Curado térmico: La pieza se coloca en un horno entre 120 °C y 140 °C, donde el barniz se funde y polimeriza, formando una película uniforme.
Este recubrimiento crea una capa protectora invisible, resistente y estable que prolonga la durabilidad del acabado metálico original, sea cual sea.
Ventajas
- Acabado Estético
- Resistencia a los Impactos y Arañazos
- Protección contra la Corrosión, la Humedad y los UV
- Variedad de Colores
- Revestimiento Decorativo
Aplicaciones Típicas
La pintura y el barnizado son extremadamente versátiles y se utilizan en :
Componentes Metálicos de Exterior
Cápsulas Metálicas
Piezas de Lujo
Componentes de Calzado
Accesorios de Moda
Tapas de Perfume
Preguntas Frecuentes
La elección del acabado depende de la aplicación. Para resistencia química o eléctrica y para uso en ambientes exteriores, la galvanoplastia suele ser más adecuada. La pintura ofrece una excelente protección física y visual, y puede combinarse con el zincado o el niquelado para aumentar la durabilidad.
Con un curado adecuado y la preparación correcta de la superficie, la durabilidad puede superar los 15 años en exteriores, especialmente cuando se aplica después de un tratamiento de zincado.
Trabajamos con una amplia gama de colores y podemos desarrollar colores personalizados previa consulta.
No. El barniz se aplica de forma opcional para aumentar el brillo, proteger contra arañazos o reforzar la resistencia UV y química. Es habitual en piezas decorativas o técnicas sometidas a una exposición intensa.
No. El barniz es transparente y se aplica en una capa fina, manteniendo el brillo original. Sin embargo, es posible ajustar el nivel de brillo si se desea.
Sí. El barniz actúa como una barrera física contra la oxidación, especialmente en piezas con acabados galvánicos, evitando la pérdida de brillo con el paso del tiempo.
Sí, el barniz es adecuado para uso en exteriores, especialmente cuando se utiliza un barniz resistente a los rayos UV, apto para ambientes exteriores o sujetos a variaciones térmicas.
Sí. El proceso electrostático garantiza una buena cobertura incluso en formas irregulares, siempre que haya acceso para una deposición uniforme.

